jueves, 28 de febrero de 2013

EL DEVORADOR DE LIBROS (Rebecca Makkai)



Hoy os traigo una novela ligera. No es demasiado larga y no presenta complejidad en su lectura. Destinada a los que buscan algo que leer a ratos, antes de dormir o entre tareas. Y es que a mi no me ha parecido una historia demasiado elaborada, aunque sí que contiene un mensaje para reflexionar, aunque se presenta de forma muy clara y no requiere demasiada meditación.

La novela nos habla de una joven bibliotecaria, encargada de la sección infantil de la biblioteca de un pequeño pueblo, y de Ian, un pequeño enamorado de la lectura al que su madre le censura gran parte de los libros, sobre todo, los que más le gustan. 

Lucy e Ian tienen una relación de complicidad en la que la bibliotecaria le pasa bajo manga aquellos títulos que considera que el niño debería leer o que él le pide a escondidas de su madre. Pero Lucy descubre algo que la horroriza y toma la decisión precipitada de llevarse lejos a Ian. 

Y así arranca la verdadera historia. La bibliotecaria y el niño embarcados en un viaje en el que ambos se convierten en el salvador del otro. No faltan infinidad de referencias a títulos literarios de toda índole (de los que además encontramos un listado al final, para los lectores más curiosos). 

Cuando a la autora le preguntan a qué lectores va dirigida su obra, contesta algo que sin duda, deja muy claro el carácter que ha imprimido a la historia:

"Me imagino como lectores a las personas a las que Lucy se refiere en el penúltimo capítulo del libro: aquellos que de pequeños leían bajo las mantas a la luz de una linterna, aquellos que no saben dónde estarían sin las historias que los ayudaron durante su infancia. Creo que muchos de los que hemos vivido siempre como lectores un buen día llegamos a una biblioteca pública, tal vez cuando teníamos diez años y nos dejamos secuestrar por lo que encontramos allí. En ese sentido hay tanto de mí en Ian como en Lucy e imagino que no seré la única que se siente así."

En cuanto al mensaje más trascendental de la novela, os dejo a vosotros la tarea de descubrirlo. 

Rebecca Makkai es una maestra de primaria que compagina su trabajo con la escritura de varios relatos cortos ganadores del premio a Los Mejores Relatos Cortos Americanos cuatro años consecutivos (2008, 2009, 2010 y 2011). Con su primera novela novela larga ha conseguido meterse a la crítica en el bolsillo. 

Y por supuesto, ¡no me olvido del booktrailer!



martes, 26 de febrero de 2013

APARTAMENTO 16 (Adam Nevill)



Presentada como una novela de ciencia ficción y terror, puede decirse que cumple bastante con ambas cosas. No se trata por supuesto del aterrador y escalofriante señor King, pero Adam Nevill consigue crear una atmósfera muy interesante en la que desarrollar la historia. 

"Nunca le había gustado aquella parte de Barrington House, pero no era capaz de explicar la razón con claridad. Puede que fuese demasiado oscura. Puede que las luces no estuvieran bien colocadas. El jefe de porteros decía que no les pasaba nada, pero muchas veces proyectaban formas en las escaleras por las que subía Seth y éste tenía la impresión de que unos miembros puntiagudos estaban a punto de aparecer al otro lado del recodo de la escalera. A veces incluso llegaba a convencerse de que había oído un roce de tela y el sonido de unos pies que se aproximaban con paso decidido. Sólo que nunca aparecía nadie, y nunca había nadie allí arriba al doblar la esquina."
Adam Neville, Apartamento 16

El marco es un lujoso edificio de apartamentos en Londres, con encanto pero con un tono siniestro y misterioso en el que el portero de turno de noche no deja de oír y sentir extrañas presencias. Cuando Apryl llega al edificio para encargarse de las pertenencias de su tía abuela recién fallecida, se encuentra con una historia que desconoce, casi tanto como a la mujer que residía allí. 

Lo que debía ser un simple trámite se convierte para ella en una misión por desentrañar los sucesos que tienen como protagonistas los extraños habitantes del edificio, ancianos reservados que presentan unas actitudes que despiertan las sospechas de Apryl. Algo horrible sucedió en el edificio y su rastro se extiende hasta ahora, imprimiendo los apartamentos y a los residentes.

La historia se nos presenta desde dos puntos de vista, el de Apryl y el de Seth, el portero de turno de noche. Y ambas visiones confluyen en el edificio y en lo que allí sucede. Las historias se complementan y ofrecen información muy diferente, aún teniendo el mismo escenario. 

La novela atrapa desde el prólogo, que provoca una ácida curiosidad y anima a seguir hasta descubrir qué es lo que sucede en Barrington House. Las sorpresas se suceden hasta el final y dejan al lector con ganas de más. Algunos lectores han criticado las continuas descripciones por parte del autor, que bajo mi punto de vista responden a la necesidad de recrear el ambiente y crear un clímax determinado en el que nuestra imaginación coloque a los protagonistas.

Guardando las distancias con los grandes escritores consolidados del género, Nevill ha creado una historia merecedora de un digno hueco en la novela de terror, más concretamente de "lo inquietante". Consigue que el lector llegue a oír pasos al final del pasillo, el roce de arañazos sobre los muebles y vea sombras alargadas en la penumbra.

Muy recomendable su lectura en un ambiente propicio para su disfrute, bajo luz tenue y en silencio, sin interrupciones ni interferencias.

Adam Nevill (Birmingham, Inglaterra, 1969) es un escritor conocido por sus novelas de terror y misterio, siguiendo la estela de los cuentos de fantasmas británicos. Apartamento 16 fue su primera novela traducida al español en 2011. Más tarde publicó El ritual (2012) y El fin de los días (2013).

¡No os perdáis el booktrailer!

lunes, 11 de febrero de 2013

EL NIÑO ROBADO (Keith Donohue)



Esta novela nos presenta una historia enmarcada en la leyenda de los trasgos, las hadas y demás seres habitantes de los bosques, que en este caso se dedican a suplantar la identidad de niños adueñándose de sus vidas y reteniendo a los legítimos en su comunidad a la espera de que se conviertan en suplantadores. 

Y ya está. Porque no hay más que contar. En menos de tres líneas se define tanto la temática, como la trama de esta historia, perfecta para los insomnes, ya que es capaz de hacer dormir a cualquiera tras pocos minutos de lectura. Donohue no ha creado un imaginario original, sino que lo ha tomado prestado de la mitología nórdica y ha trazado la historia lógica a su alrededor. 

Y planteada la temática, no es complicado imaginar que el desarrollo de la misma nos presentará a los dos protagonistas: el niño robado y el suplantador. El autor utiliza el recurso del doble narrador para intercalar las dos versiones de la misma historia. Y sin demasiada complicación, una de cada. Para que no nos liemos. 

Por supuesto tenemos el drama del niño suplantado, que convertido en trasgo lucha por recordar su vida anterior, la que le ha sido arrebatada. Y su adaptación a la vida en el bosque, los integrantes de la comunidad de suplantadores (no demasiado carismáticos, sea dicho de paso que cuesta imaginarlos con las muy deficientes descripciones del autor), el cómo transcurren los días, los años... Y aquí tenemos el punto más interesante de todos, porque Donohue igual se extiende eternamente en la descripción de una acción intrascendente, como por arte de magia hace que pasen varios años a golpe de página. Exactamente, de una página a la otra. Y el niño pasa a tener una privilegiada mente pensante, que deduce, discurre y evoluciona, no sabemos muy bien por qué.

Pero claro, no olvidemos al suplantador. Aquel que ha adoptado la forma física del niño robado y ahora lleva su vida. Y que además, mantiene unas muy interesantes dotes provenientes de su vida anterior. Y nos cuenta cómo transcurren sus años de impostor, así como los problemas que se le van presentando. Los remordimientos, el temor al regreso de sus antiguos compañeros, el miedo a despertar sospechas... y todas esas cosas que pasan cuando usurpas una vida que no es la tuya.

Y de este modo, El niño robado se convierte en una de esas novelas en las que siempre crees que pasará algo, pero nunca pasa nada. Y de repente dudas entre si roban niños, o tu tiempo. Perfecta para quienes no esperan demasiado de una novela. Una historia que va sucediendo y termina sin haber aportado prácticamente nada.

Keith Donohue es un escritor americano, autor de varios artículos para el Washington Post, el New York Times y otros periódicos de lengua inglesa. Su segunda novela "Y si fuera un ángel" se publicó en 2009.