domingo, 4 de octubre de 2026

LOS JUEGOS MÁS PELIGROSOS | James Patterson y MrBeast

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Mil personas reciben una invitación. Solo cien superarán la selección. Y por delante les esperan una serie de pruebas extremas en algunos de los lugares más hostiles del planeta. El premio: mil millones de dólares y convertirse en el líder de un movimiento global para cambiar el mundo y salvar a la humanidad de los desastres que están por llegar. 

Con esta premisa arranca Los juegos más peligrosos, la novela escrita por MrBeast y James Patterson, una combinación que ya resulta llamativa antes incluso de abrir el libro. Y lo cierto es que la presencia de ambos se percibe de distintas maneras a lo largo de la historia.

Yo hablaría más de pruebas que de juegos. Porque aunque para quienes están al mando puedan ser una forma de entretenimiento, lo que viven los participantes dista mucho de cualquier juego inocente. Las consecuencias son reales y perder puede significar algo mucho más grave que quedar eliminado.

Las alianzas son necesarias, pero también peligrosas. Establecer un vínculo con alguien puede ayudarte a superar una prueba, pero también hace que olvides por momentos que estás compitiendo contra esa misma persona. Y cuando esa relación se rompe, la pérdida puede afectar mucho más que a las posibilidades de continuar. Además, nunca existe una confianza absoluta. Quien hoy parece un aliado puede convertirse mañana en un rival y esa incertidumbre añade una tensión constante a la lectura.

"La lealtad es la única fuerza más poderosa que el miedo en este juego".
James Patterson y MrBeast, Los juegos más peligrosos

También tiene bastante peso la intervención de quienes controlan las pruebas. La Junta que está detrás de la competición, así como El Anfitrión, tienen capacidad para alterar su desarrollo y volcar determinados resultados. Puede resultar incómodo comprobar hasta qué punto las reglas pueden modificarse desde arriba, pero precisamente ahí aparece una de las ideas interesantes de la novela: la sensación de que siempre existe alguien con más poder capaz de decidir qué ocurre.

Al principio, además, me llamó la atención que el objetivo de encontrar a esa persona que debe liderar el gran cambio quedase algo eclipsado por el enorme premio económico. Mil millones de dólares son una cantidad difícil de ignorar y durante buena parte de la historia es inevitable preguntarse hasta qué punto los participantes están pensando realmente en ese supuesto propósito final. También me habría gustado saber un poco más sobre qué implica exactamente convertirse en ese elegido y qué se espera de quien consiga llegar hasta el final.

Los capítulos son cortos y la lectura avanza con mucha facilidad. Siempre queda una nueva prueba, un nuevo escenario o una nueva incógnita que resolver y eso hace que resulte complicado no continuar leyendo. Además, los autores no se acomodan a la idea de que determinados personajes tengan que llegar necesariamente hasta el final, así que en más de una ocasión toca asumir que alguien a quien creíamos que permanecería con nosotros durante mucho tiempo ya no va a seguir.

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El reparto es numeroso y me habría gustado que alguno de los personajes tuviera más espacio para desarrollarse y llegar a atravesar realmente la historia. Hay muchas personas, muchas historias y muchas posibilidades, pero el ritmo y la propia estructura de la competición hacen que el foco esté más puesto en lo que les ocurre que en profundizar demasiado en quiénes son.

Se nota también la mano de ambos autores. Hay bastante de MrBeast en la concepción de las pruebas y en la forma en que se plantea el espectáculo, mientras que quienes hayan leído a James Patterson reconocerán ese gusto por mantener la intriga en movimiento, los entramados que se van complicando y una narración que busca constantemente que queramos avanzar un capítulo más.

"Nadie que no participara en la competición final ha visto nunca esta misiva. Su secretismo no tenía por objeto preservar la privacidad de los participantes, como se creía entonces.
Era, por el contrario, una maniobra de control". 

James Patterson y MrBeast, Los juegos más peligrosos

La recomendaría especialmente a quienes disfrutan de historias de competición extrema, pruebas de supervivencia y personajes obligados a tomar decisiones difíciles cuando tienen muchísimo que perder y muchísimo que ganar.

Y hay una pregunta que resulta casi inevitable mientras avanzamos: ¿qué estaríamos dispuestos a hacer por mil millones de dólares? ¿Dónde estaría nuestro límite si además de ese dinero estuviera en juego la posibilidad de liderar un movimiento destinado a cambiar el mundo?

Yo ya he llegado al final y solo puedo decir una cosa: necesito saber si habrá más.

Jimmy Donaldson, conocido mundialmente como MrBeast, es uno de los creadores de contenido más influyentes de YouTube y fundador de Beast Industries, compañía dedicada al entretenimiento, las marcas de consumo y los proyectos para creadores digitales. Sus espectaculares desafíos, grandes premios y contenidos de carácter solidario han convertido su nombre en un fenómeno global, con una enorme comunidad de seguidores en todo el mundo. A través de Beast Philanthropy, también desarrolla numerosas iniciativas destinadas a ayudar a personas y comunidades necesitadas. @MrBeast @BeastPhilanthropy

James Patterson es uno de los autores de novela de suspense y thriller más reconocidos internacionalmente. A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos galardones, entre ellos el Premio Edgar Allan Poe, diez Premios Emmy, el Literarian Award de la National Book Foundation y la Medalla Nacional de Humanidades. Sus novelas, caracterizadas por el ritmo ágil y la intriga constante, lo han convertido en uno de los escritores más leídos de las últimas décadas.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

LA PASAJERA | Jessie García

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Dos mujeres coinciden en un avión rumbo a Denver. A primera vista no tienen demasiado en común: Stephanie Monroe es una reconocida productora de televisión, mientras que Jasmine Littleton acaba de escapar de una relación abusiva y trata de empezar de nuevo. Un encuentro aparentemente casual que terminará teniendo consecuencias mucho más importantes de lo que ninguna de las dos podría imaginar.

"Al entrar en la pasarela sentí una oleada de emoción. Casi a mitad de la rampa, me quité la gorra de béisbol, sacudí mi largo pelo rubio y metí la gorra en el bolso. Era la nueva yo".
Jessie Garcia, La pasajera

La pasajera, de Jessie Garcia, es una novela que juega desde el principio con nuestra necesidad de entender qué está ocurriendo. Después de ese vuelo comienzan a sucederse una serie de acontecimientos cada vez más inquietantes y cuando las dos mujeres desaparecen la historia se convierte en un puzle del que iremos recibiendo piezas desde diferentes lugares.

La autora utiliza varios puntos de vista y los necesita para construir la historia. No se trata simplemente de contar lo mismo desde diferentes personajes y saltos en el tiempo: muchas veces una escena que creemos haber comprendido adquiere un significado diferente cuando la contemplamos desde otra perspectiva. Esa información que llega de manera fragmentada nos obliga a recomponer constantemente lo que creemos saber.

El resultado es una lectura con una sensación de desconcierto bastante conseguida. Y cuando crees que empiezas a tener claro lo ocurrido, aparece una nueva pieza que vuelve a mover el tablero.

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Es también una novela muy ágil. La intriga está bien dosificada y los diferentes puntos de vista funcionan como pequeños impulsos que nos llevan hacia el siguiente capítulo. Queremos saber qué ha sucedido, qué relación existe entre determinados personajes y, sobre todo, cuánto de lo que estamos creyendo entender se corresponde realmente con la historia.

Y llegamos al tramo final. El giro que plantea Jessie Garcia es realmente sorprendente. Es de esos desenlaces que, si has pasado buena parte de la novela haciendo teorías, probablemente no hayas conseguido anticipar. Reconozco que me ha resultado difícil verlo venir y que consigue cambiar nuestra perspectiva sobre algunos de los acontecimientos anteriores.

"Nunca me había sentido tan bien deshaciéndome de alguien".
Jessie Garcia, La pasajera

La pasajera es un thriller rápido y entretenido, construido alrededor de diferentes perspectivas, saltos en el tiempo y de una intriga que sabe mantener la incertidumbre. Una lectura especialmente disfrutable para quienes entramos en este tipo de historias intentando averiguar qué está ocurriendo antes de que el libro nos lo cuente. Y aquí la autora consigue guardarse alguna sorpresa.

Jessie Garcia desarrolló su carrera en el periodismo televisivo, donde fue la primera mujer en Wisconsin en ejercer como presentadora deportiva y reportera a pie de campo. Posteriormente trabajó en la gestión de medios y en la formación de periodistas. La pasajera es su debut en la ficción, un thriller en el que combina su experiencia periodística con su pasión por contar historias.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

CAMBIAR EL AGUA DE LAS FLORES | Valérie Perrin

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Hay personajes que consiguen atravesar una historia y terminar quedándose un poco con nosotros. Violette Toussaint es uno de ellos.

En Cambiar el agua de las flores, Valérie Perrin nos presenta a Violette, la guardiana de un pequeño cementerio de Borgoña. Su trabajo podría parecer ligado únicamente a la muerte, pero en realidad el cementerio se convierte en el lugar desde el que Violette sigue conectada con la vida: escucha a quienes llegan, conoce sus historias, cuida los pequeños detalles y establece vínculos con las personas que trabajan y pasan por allí.

Hay un dolor profundo en su historia, uno que no desaparece porque la vida continúe. Lo que me ha conmovido de Violette es precisamente la manera en que decide seguir adelante con él.

"Cuando Léonine apareció, mi juventud se rompió tan violentamente como un vaso de porcelana contra el suelo de baldosas. Fue ella quien enterró mi vida juvenil. En pocos minutos, pasé de la risa a las lágrimas, del buen tiempo a la lluvia. Como un cielo de marzo, me convertí al mismo tiempo en las escampadas y los chaparrones. Todos mis sentidos estaban alerta, agudizados como los de un ciego".
Cambiar el agua de las flores, Valérie Perrin

No intenta borrar lo ocurrido ni convertirlo en algo que ya no le afecte. Encuentra, en cambio, una forma de convivir con ese dolor. Su dedicación al cementerio, su manera de tratar a las personas que llegan hasta allí e incluso ese registro tan personal y cuidado de determinados detalles de los funerales dicen mucho de ella. Son pequeños gestos que muestran cómo ha conseguido transformar el cuidado de los demás en una manera de mantenerse en pie.

Y hay algo más que me ha gustado mucho de la novela: la escritura de Valérie Perrin. La autora tiene una forma muy especial de describir las emociones y los recuerdos a través de los sentidos. Colores, olores, formas, pequeños detalles… La lectura se convierte en un viaje sensorial en el que muchas escenas casi pueden percibirse además de leerse. Hay momentos de una belleza muy delicada, sin necesidad de recargarlos.

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Aunque el duelo y la pérdida tienen un peso evidente, la novela no se limita a explorar el dolor. Hay también un componente de misterio que me ha resultado especialmente interesante y que, de alguna manera, conecta con lo que ya encontré en Tatá, otra obra de la autora. Existen secretos, acontecimientos que necesitamos comprender y preguntas que permanecen abiertas durante buena parte de la lectura. Esa necesidad de esclarecer lo ocurrido funciona como uno de los motores de la narración y consigue que, además de dejarnos llevar por las historias y los personajes, queramos seguir avanzando para descubrir cómo encajan las piezas.

Pero si tuviera que quedarme con una sensación después de leerla, sería la esperanza. No una esperanza fácil, luminosa porque sí. La novela plantea una esperanza que llega después de atravesar mucho dolor y que exige esfuerzo. Porque hay heridas que no desaparecen y pérdidas con las que no dejamos de convivir. Lo que cambia es nuestra manera de vivir con ellas. Y quizá ahí reside buena parte de la belleza de la historia: en entender que continuar no significa olvidar.

"Mi vida era un campo en ruinas, en medio del cual un soldado desconocido me había enviado una placa funeraria y una carta".
Cambiar el agua de las flores, Valérie Perrin

Cambiar el agua de las flores me ha parecido una novela profundamente humana, de esas que consiguen emocionar sin necesitar recurrir constantemente a la emoción fácil. Una historia de pérdidas, vínculos, secretos y segundas oportunidades, pero, sobre todo, de personas que intentan encontrar una manera de seguir viviendo después de aquello que las ha cambiado.

Y ahora tengo muchísimas ganas de ver cómo se traslada todo esto a la pantalla. La adaptación cinematográfica, dirigida por Jean-Pierre Jeunet, director de Amélie, está a punto de estrenarse y, después de haber disfrutado tanto de esta novela, tengo claro que quiero verla.

Valérie Perrin (Remiremont, 1964) se estrenó en el panorama literario con Les Oubliés du dimanche, una obra aclamada por la crítica que obtuvo una docena de premios, entre ellos el Choix des Libraires Littérature. Su segunda novela, Changer l’eau des fleurs, fue galardonada con el Prix Maison de la Presse y se convirtió en un fenómeno internacional. Con Trois, su tercer título, conquistó a más de 750.000 lectores. En 2019 y 2022, Le Figaro la incluyó entre los diez autores más vendidos en Francia. Sus obras, traducidas a más de 38 idiomas, suman ya más de seis millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.