miércoles, 10 de febrero de 2016

CARTAS DE AMOR A LOS MUERTOS, (Ava Dellaira)



Este es uno de esos libros que decides que leerás nada más ver su portada. El gancho del título y la creatividad con la que impacta a primera vista, son parte de su encanto. Eso, sin conocer más detalles. 

El éxito, las críticas positivas, la cantidad de halagos y las recomendaciones por doquier hacen muy complicado resistirse a esta novela de Ava Dellaira, que ya se puede disfrutar en 18 idiomas y que viene de la mano de Nocturna Ediciones.

El punto de partida es simple; Laurel debe escribir una carta a alguien que haya fallecido con motivo de un trabajo de Lengua. Pero hace apenas seis meses que la hermana de Laurel, May, ha fallecido. Y es aquí donde lo simple se hace complejo. 


Laurel acaba de empezar el instituto. No es una época fácil y la pérdida reciente de su hermana la ha colocado en un punto indefinido donde para entenderse a si misma tendrá que entender antes lo ocurrido con May. 

Ha elegido como destinatario de su primera carta a Kurt Cobain, el ídolo de May y a partir de aquí, se sucederán muchas más misivas con destinatarios más o menos ilustres que de alguna forma tuvieron un papel en su vida y que, al igual que su hermana, ya no están entre nosotros. 

Encuentra de esta forma una vía por la que dar escape a la soledad que se trasluce en cada una de sus palabras. Porque Laurel, sin May, ha visto deshacerse a su familia y se ha alejado de sus amistades. 

Y una carta tras otra es como se deja conocer el transcurso de la vida de la protagonista, sus recientes amistades, los pocos familiares que conforman su entorno e incluso la aparición de ese chico que lo cambiará todo. Cada uno de los personajes está tratado con la profundidad exacta. Las nuevas amigas de Laurel responderán a personalidades muy diferentes, pero siempre en consonancia al momento vital en el que se conciben. Sus padres gozan de una imperfección que los hace más reales. Una pareja rota por la pérdida de una hija, pero que a la vez, ya estaba rota sin saberlo.

Tal vez uno de los encantos de esta historia es el comportamiento errático de los personajes que la habitan. Sus movimientos torpes e imprecisos en busca del acierto consiguen que la identificación por parte del lector suceda de forma natural.


Cartas de amor a los muertos es más que la historia de una adolescente que se enfrenta a los convencionalismos de su edad. Hay un trabajo de introspección muy concienzudo y Laurel se hará preguntas para las que no siempre tiene respuestas.

La culpa se convierte para Laurel en una sombra que lo cubre todo poco a poco. Cada paso, cada persona que conoce, cada conversación... Siempre hay un motivo para cuestionarse qué más pudo hacer ella... o qué no debió hacer. Cuál de todas era la combinación acertada para que su hermana no hubiera muerto aquella noche es algo a lo que la protagonista se enfrenta todos y cada uno de los días.

Si añadimos a todo esto lo fuerte que era la presencia de May para Laurel, obtenemos un cóctel aún más agridulce resultado de la pérdida del modelo de inspiración de la protagonista. La idealización de la persona perdida se hace aún más latente cuando ésta tenía una personalidad fuerte y rasgos de liderazgo. Será también el momento de descubrir qué secretos guardaba su hermana mayor y arrojar luz sobre el arquetipo que representaba.


Para mí, es inevitable establecer una relación entre Dellaira y Annabel Pitcher. Tanto en la forma como en el contenido. Si conocéis Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea y Nubes de kétchup ya habréis adivinado la conexión de ambas novelas con ésta.

En el caso de Nubes de kétchup, la similitud es notable en cuanto a la elección del género epistolar. Además, ambas protagonistas guardan un secreto que irán desvelando poco a poco. Zoe recurre a un condenado a muerte para confesarse, carta tras carta.


"He hecho algo malo. No solo un poco malo. Ni siquiera algo muy malo. Lo que he hecho es horrible. ¿Y sabes lo peor? Que nadie se ha enterado."
Annabel Pitcher, Nubes de kétchup


Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, guarda también un paralelismo en cuanto a que, al igual que Laurel, el protagonista ha perdido a su hermana y además, ha visto cómo su familia se desmigaba a consecuencia del dolor y el duelo. También deja traslucir un mensaje sobre la importancia de los nexos familiares, pero a la vez, sobre la superación personal y la consecución de metas.


"Me imagino que mi familia fue feliz un día. En las fotos se ven un montón de sonrisas y ojos achinados, todos fruncidos como si alguien acabara de contar un chiste buenísimo. En Londres, papá se pasaba horas contemplando esas fotos. Teníamos cientos, todas hechas antes del 9 de septiembre, y estaban todas revueltas en cinco cajas diferentes."

Annabel Pitcher, Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea


Los tres relatos se presentan en primera persona, contados por un adolescente o pre-adolescente y en todos, una tragedia es el hilo conductor. Contadas con más o menos inocencia, estas tres historias atrapan por su lenguaje, su cercanía y consiguen generar empatía en el lector. 

En definitiva, Cartas de amor a los muertos, es uno de esos libros que no te cansas de recomendar. De lectura ligera, entretenida y con el gancho del misterio que esconde Laurel, consigue atrapar desde a primera página.

Muy a tener en cuenta es el detalle de la playlist que incluye y a la que accedes fácilmente mediante un código QR en la solapa. Y es que esta historia tiene su propia banda sonora, muy acertada, por cierto.


Ava Dellaira nació en Los Ángeles, aunque creció en Nuevo México. Trabajó en la industria cinematográfica tras licenciarse en Iowa y esta es su primera novela. No dejéis de visitar su página web donde podéis encontrar desde cartas llegadas de todos los puntos del planeta, información sobre la autora, el libro, primeros capítulos y por supuesto, acceso a la playlist.






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