lunes, 9 de marzo de 2020

UN HILO ME LIGA A VOS (Beatriz Giménez de Ory)



Dentro de Un hilo me liga a vos hay un montón de historias. Los protagonistas son dioses, ninfas, héroes, titanes y titánides. Pero lo más valioso de estas historias es que no solo las protagonizan ellos. Tal y como nos introduce la autora a este compendio de poemas y mitos, los protagonistas somos todos nosotros. Hay un poco de ellos en cada uno de nosotros, que alimentamos nuestros propios mitos librando cada día una gesta sin darnos apenas cuenta

Acompañando a los poemas, encontramos los mitos. Son historias muy breves en las que la autora cuenta, de forma muy accesible pero manteniendo una calidad narrativa muy interesante, los devenires de los protagonistas de los poemas

"Sostened este ovillejo:
sabed que, aunque estemos lejos, 
un hilo me liga a vos."
Beatriz Giménez de Ory, Un hilo me liga a vos

Punto y a parte son las ilustraciones. Paloma Corral hace un trabajo magistral trayendo a todos esos dioses a la era actual y convirtiéndolos en personajes fácilmente asimilables en el imaginario colectivo. Colabora así en el propósito de la autora de proporcionarnos a todos un motivo para empatizar con estos héroes clásicos y sentirnos parte de sus proezas. El amor, el desamor, la curiosidad, la valentía, la torpeza, la osadía e incluso la tragedia no nos resultan sentimientos o atributos ajenos y muy pronto encontraremos aquel personaje con quien nos sintamos más identificados. 

Además, vamos a encontrar entre las páginas de este libro ilustraciones de muchos de los personajes que, a modo de esquema, nos indican su procedencia, cualidades, símbolos y alianzas.


Si bien se nos presenta este ejemplar orientado a jóvenes lectores, ¡a mí también me ha encantado! Opino que es una lectura para todos los públicos que nos reconectará con la cultura grecolatina a los que la teníamos un poco olvidada e introducirá a aquellos que la desconocían en un sinfín de aventuras que os atraerán, os abstendrán y os fascinarán

Me hacía falta una lectura como esta. Ligera y delicada, pero con profundidad. Con datos que asimilas sin apenas darte cuenta y con unas ilustraciones cargadas de esa belleza que nace del color y el simbolismo sutil. Si bien no suelo leer poemarios, con este me he sentido muy cómoda y lo he devorado rapidísimo. 

Esta autora de literatura infantil nació en Madrid en 1972. Tras licenciarse en  Filología Hispánica, ahora es profesora de Lengua y Literatura Española. Beatriz Giménez de Ory ha obtenido varios galardones como el III Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños (2011), el IX Premio Luna de Aire que concede el CEPLI (Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil) en 2012. Dos años más tarde, en 2014, logró el Premio Fundación Cuatrogatos, un galardón que volvió a conseguir en 2017. 

Quiero dar las gracias a SM por el envío del ejemplar. 









martes, 3 de marzo de 2020

EL ÚNICO HOMBRE VIVO (Mario Gómez Giménez)


Alex y Julia están de turno esa noche. Esa noche, que en principio se parecía a todas las anteriores, de repente empezará a dar muestras de que algo no marcha bien. Demasiados avisos de incidentes violentos llevarán a estos dos Mossos d'Esquadra de barrio en barrio de Barcelona donde se encontrarán con escenas muy similares entre sí que tienen en común estar protagonizadas por personas que agreden a otras sin ninguna razón aparente y con extrema violencia. 

"Costaba poner los pensamientos en orden, recapitular o pensar el por qué de algunas cosas recién vistas. Seguía esperando despertar en la cama de mi dormitorio. Pero no era así. La sacudida del furgón al arrancar a toda prisa me devolvió a la realidad."
Mario Gómez Giménez, El único hombre vivo

Aún sin saber lo que sucede realmente, Alex se da cuenta de lo excepcional de la situación y no duda en hacer uso de todas sus capacidades para mantenerse con vida. Aunque eso suponga hacer cosas que nunca imaginó que haría. Ponerse a salvo, junto a sus compañeros, será su primera misión. Pero no la última. Y será entonces cuando esta historia arranque de verdad. 

La trama está contada desde dos puntos de vista y el otro será el de la periodista que ha quedado fuera de la ciudad (ya sitiada por militares de todas las nacionalidades) y que trata de desentrañar la intriga que envuelve al caos en el que está sumergida la ciudad condal. Junto a su equipo de investigación, Eva Llull irá tirando del hilo de una vaga pista de la que irán surgiendo ramificaciones e informaciones que apuntan a un secreto gubernamental internacional que se pretende seguir ocultando a la población.

"Vídeo tras vídeo, Eva y Miquel perdieron un poco la noción del tiempo. Parados en el colapso de la autovía. La incredulidad del momento los tenía con la mirada pegada a los móviles y a los portátiles, y poco les importaba estar retenidos en la autovía sin poder avanzar. De hecho, comenzaba a amanecer."
Mario Gómez Giménez, El único hombre vivo



Mario Gómez nos coloca en un escenario apocalíptico. Si bien las primeras informaciones hacen referencia a un brote de ébola, lo que los protagonistas están viviendo se escapa a esa consideración. Y las pesquisas de Eva nos irán guiando hacia la verdadera naturaleza de la enfermedad que ha mermado a casi la totalidad de la población de Barcelona y que amenaza con extenderse por más que se intenta contener.

La indudable pericia del autor por situarnos en lugares reales para el desarrollo de la acción, no hace sino convencernos de lo tangible de la trama. Habituales de la ciudad de Barcelona y su entorno, reconocerán en las diferentes escenas un sinfín de referencias de geolocalización que cargan de verosimilitud su discurso.

"Pusimos la sirena en marcha, giró el coche hacia la derecha para entrar en la vía y lo condujo a alta velocidad por la Avingunda Colón, saltándose todos los semáforos. Al llegar a la estatua de Colón, volvimos a subir por la Rambla. A mitad de la altura de ese emblemático paseo de Barcelona, cruzamos la zona peatonal con nuestro vehículo para llegar a una de las travesías perpendiculares de esa conocida calle de la ciudad condal."
Mario Gómez Giménez, El único hombre vivo


Aunque Eva y Alex cargan con la responsabilidad de ser los protagonistas, y además son ellos quienes mantienen en movimiento constante a sus grupos, no están solos en sus respectivas hazañas. Con Alex estará algún compañero del cuerpo e incluso encontrará más supervivientes en la ciudad, aunque no os puedo desvelar dónde, ni si estos secundarios permanecerán mucho tiempo con él o, por el contrario, tendrán una presencia fugaz sucumbiendo finalmente víctimas de la enfermedad. 

Por su parte, Eva estará acompañada de sus compañeros de trabajo. Son de su total confianza y además todos poseen habilidades que les convierten en eficaces investigadores. No obstante, terminarán buscando ayuda fuera de sus filas, ya que la envergadura del caso les convencerá de la necesidad de hacerlo. 

Son casi 500 páginas distribuidas en capítulos narrados, por un lado en primera persona por Alex y desde el punto de vista de Eva por el otro, casi alternos. Y aunque los primeros capítulos resulten meramente introductorios para los más avezados conocedores del género, se verán muy pronto arrastrados por la incertidumbre y la necesidad de conocer más detalles sobre el destino de los protagonistas. Mientras tanto, los neófitos encontrarán una buena novela con la cual engancharse a un género del que luego les resultará difícil escapar. El autor promete continuación y la historia la pide a gritos, de modo que la excusa para no dejar escapar la nueva entrega viene dada sin rebuscar.


Mario Gómez Giménez nació en Barcelona en 1984 y esta es su primera novela. Ha trabajado mucho tejiendo esta trama, de incansable acción y ritmo frenético con la esperanza de entretener y sorprender a los lectores. Y es que, aún siendo un autor joven y estrenarse con esta historia, Mario hace años que está inmerso en la documentación y búsqueda de referencias con las que enriquecer su novela, con un resultado que merece mucho la pena.

Quiero agradecer a Mario la oportunidad que me ha dado de conocer a Alex y a Eva enviándome un ejemplar con el que me he entretenido y del que he disfrutado en una experiencia lectora que me ha hecho recordar lo mucho que me gusta el género. Espero con ganas a próxima entrega.

Descubre El único hombre vivo aquí




miércoles, 12 de febrero de 2020

FIDELIDAD (Marco Missiroli)


Un episodio turbio y reciente en la vida de Carlo tiene su eco en la mente de Marghherita en forma de duda. Ella no puede dejar de pensar si realmente pasó lo que  Carlo  niega que pasara o sencillamente todo es fruto de su miedo a que sucediera. 

Ellos conforman el matrimonio y epicentro sobre el que pivotan el resto de personajes. Pero no están solos, al igual que no lo estamos ninguno de nosotros. Nuestras decisiones, nuestras indecisiones y hasta las cosas que imaginamos pero nunca llegan a suceder tienen su efecto en el resto del reparto. Marco Missiroli quiere contarnos la historia desde todas las perspectivas.

"La cafeterías se había convertido en una bodega y ella en una mujer celosa pero con sentido común, era extraño revisar el pasado y encontrarlo correcto. Si se había convertido en eso, si se habían convertido en eso, todo había tenido un significado."
Marco Missiroli, Fidelidad

Si os cuento en detalle con cuántos personajes os vais a encontrar en esta historia y os describo su papel, no haré más que desmontar poco a poco la trama que el autor se esfuerza en presentar de forma paulatina. Os corresponde a vosotros, lectores, ir desenvolviendo a cada uno de ellos como si fueran pequeños regalos, tal y como lo hace el autor.

Pero sí os puedo decir que la construcción, tanto de los protagonistas como de los secundarios, es un alarde de realismo literario y que son sólidos hasta ser casi tangibles. Sus miedos, sus inseguridades y sus decisiones titubeantes no son más que un reflejo de las nuestras y Fidelidad nos presenta, de esta forma, un espejo en el que mirarnos... si es que realmente queremos mirar.



Missiroli tiene un estilo instrospectivo, calmado, que invita a una lectura pausada y tranquila en apariencia, pero que deja un poso en el lector. La aparente cotidianidad estática no es más que una ilusión. El avance del presente que se transforma en pasado a golpe de segundero es la pesadilla silenciosa de cada uno de nosotros. Y lo es también de cada uno de los personajes. 

Las preguntas nunca formuladas sobre lo que querríamos haber hecho y no hicimos, así como el reto invisible que nos ponemos a nosotros mismos cuando queremos saber si seremos "capaces de", persiguen a los personajes de Fidelidad. Y, en realidad, no es más que lo que nos persigue a todos. Una reflexión no solo sobre la lealtad hacia los demás, sino hacia nosotros mismos y nuestros anhelos más ocultos.


"Con él había intuido que la infidelidad podía significar fidelidad hacia sí misma."
Marco Missiroli, Fidelidad

El estilo de Missiroli es muy cinematográfico. Pasea con su cámara de un personaje a otro y lo persigue hasta que alguien más desvía su atención y entonces pasa a perseguir a este otro, hasta que otro integrante del reparto se cruza en su camino haciendo que de nuevo se desvíe en su trayectoria.


He experimentado muchos sentimientos a lo largo de la lectura de Fidelidad. Si bien al principio me costó un poco meterme de lleno en la historia y he echado de menos capítulos más cortos, muy pronto me vi arrastrada por Carlo, Margherita y todo lo que les rodea. El título de la obra de Missiroli no podría estar mejor elegido. Y creo que es muy probable que cada lector le otorgue un significado diferente.

Si tuviera que destacar un aspecto negativo, sería que el estilo de Marco en ocasiones me ha confundido. La narración, a pesar de ser calmada y detallista, se desarrolla casi sin interrupción, pasando de un personaje a otro apenas a golpe de punto y a parte. Muy pronto me di cuenta de que Fidelidad iba a ser una lectura de las que dejan huella. Altamente psicológica y con pinceladas de filosofía doméstica.

Es una novela para ser degustada y no devorada con voracidad. Es una historia que pide a gritos ser leída con sosiego. Quiere ser pensada y quiere ser sentida. Porque en Fidelidad no vas a encontrar solo a Marco o a Margherita. En Fidelidad corres el riesgo de encontrarte a ti mismo.

Puedes leer las primeras páginas de Fidelidad aquí.


Marco Missiroli es un autor de Rimini que ganó el Premio Campiello con Senza coda, su debut en la novela. En 2015 ganaría, con Actos obscenos en lugar privado, el Premio Super Mondello. Y eso fue después de haber publicado Il buio addosso (2007), Bianco (2009) y El destino del elefante (2012). Colabora habitualmente con el Corriere della Sera y ha logrado que sus libros se lean en todo el mundo. Fidelidad le ha valido el reconocimiento internacional con su publicación en más de 25 países y la adaptación por parte de Netflix.

Quiero agradecer a Duomo Ediciones el haberme dejado formar parte de la vida de Carlo y Margherita a través de una lectura tan especial.