martes, 7 de enero de 2020

PISO PARA DOS (Beth O'Leary)



Este libro ha pasado unos cuantos meses en mi montaña de pendientes. Es cierto que no es el género que más leo, ni el que más me llama la atención cuando entro en una librería. Pero también disfruto incluyendo en mis lecturas historias de este tono, menos densas, más ligeras y más amables. Tras leer muchísimas críticas positivas de Piso para dos, me animé a leerlo. ¡Y qué acierto!

Tiffy necesita mudarse. Cuenta con un presupuesto muy limitado y aunque no se ha rendido, es cierto que cada piso que visita le gusta menos. Un anuncio curioso, cuanto menos, le llama la atención. La posibilidad de compartir piso de una habitación con una persona que trabaja en horario de noche, con lo que podría compartir la cama con alguien con quien no coincidiría en el apartamento, ya que los fines de semana también estaría fuera. 

A Tiffy le viene perfecto. El precio se ajusta a lo que puede pagar y en principio no debería ser un problema que durante el día otra persona durmiera en la misma cama en la que ella lo hace por la noche. El piso es más que aceptable y, aunque no tiene la oportunidad de conocer al dueño, se muda casi en el acto. 

"Igual esto sale bien. Igual sale fenomenal. Me imagino a mí misma en este lugar en una rápida sucesión de escenas: yo holgazaneando en el sofá, preparando algo improvisado en la cocina, y de repente me dan ganas de ponerme a dar botes de alegría aquí mismo ante la idea de disponer de todo este espacio para mí. Me controlo justo a tiempo."
Beth O'Leary, Piso para dos

Y así es como arranca Piso para dos. Con unos protagonistas que enganchan. Tiffy está rota, pero no lo sabe aún. No obstante, es una mujer resuelta, original, creativa y muy divertida. Contamos con unos secundarios realmente destacables; los amigos de Tiffy. Mo y Gerty no solo hace una aportación al desarrollo de Tiffy, sino que alimentan la historia y nos proporcionan momentos memorables. Por otro lado, Leon aparecerá a modo de tímida luz parpadeante que gana fuerza a lo largo de la historia hasta llegar a deslumbrar. Él aporta a otro secundario; su hermano Richie. Y ambos os van a encantar. 


La verdadera trama dará comienzo con una nota. Una que deja Tiffy a su compañero de piso. Le seguirá la respuesta de Leon y así, dará comienzo un diálogo a través de post-it que, en la era digital que nos encontramos, nos resulta fresco y original. Y es que es mucho tiempo el que lleva Tiffy viviendo en el apartamento sin conocer a su compañero y el no saber si coincidirán en algún momento, quizá sea uno de los motivos por los que no se puede dejar de leer este libro.

Los capítulos son alternos. En uno nos cuenta la historia Tiffy, en el siguiente la continúa Leon. Esto no solo hace que avancemos rápido a través de sus páginas, sino que además nos ofrece las dos perspectivas para que podamos esbozar una sonrisa con las impresiones dispares de ambos respecto al mismo acontecimiento. Personalmente creo que ha sido un acierto presentar así la historia de estos personajes.

Piso para dos ha sido una experiencia lectora muy agradable. Me he divertido, me he desesperado, he perseguido a Tiffy y a Leon por todas partes para no perderme nada y he disfrutado sobremanera con la presencia de los secundarios. No me he aburrido en ningún momento, ni en una sola página. Y no puedo hacer más que recomendarlo a quien no lo haya leído aún, que seguro que no son muchos porque este libro lo he visto por todas partes. Pero si sois de quienes no, no os lo perdáis. Es una historia que refresca, nos entretiene y, sin duda, nos prepara para afrontar nuevas lecturas.


Beth O'Leary es una escritora de 26 años del sur de Inglaterra que se ha dedicado durante mucho tiempo a la edición de libros infantiles. Esta es su primera novela para adultos y su éxito le ha permitido dedicarse por completo al oficio de escritora.





miércoles, 1 de enero de 2020

EL SHOW DE LAS MARIONETAS (M.W. Craven)

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Los cuerpos aparecen carbonizados, irreconocibles, mutilados. Alguien está secuestrando a las víctimas y asesinándolas en actos de verdadera crueldad sin dejar ni una sola pista. Pero de repente, el nombre de Washington Poe, un detective suspendido, aparece en los restos de la tercera víctima y los responsables de la investigación girarán sus miradas hacia él. 

Poe es de esos detectives a los que nos tiene acostumbrados la literatura policíaca. Apartado del servicio por un episodio turbio cuando trabajaba en un caso, no despierta simpatías en su entorno y acaba aislado hasta que recibe la visita de la inspectora Flynn. No solo le está pidiendo colaboración, le está informando de que ahora, tras la aparición de su nombre en el escenario del crimen, forma parte de la investigación. Es muy posible que se convierta en una de las próximas víctimas si no encuentran y detienen al asesino.

"Estaba de costado y torcido en una postura poco natural. Los globos oculares habían estallado y luego se habían secado, y la boca estaba abierta como si la víctima hubiera muerto gritando. Pero Poe sabía que el calor hacía cosas raras con los cuerpos, y cabía la posibilidad de que la boca se hubiera abierto después de la muerte."
M. W. Craven, El show de las marionetas

Con este arranque, El show de las marionetas no es una historia a la que puedas decir que no. Hay un asesino en serie sórdido con un propósito desconocido y una motivación que se les escapa a los investigadores. Contamos con un detective audaz, inteligente y capaz de cruzar los límites cuando cree que es necesario. Además, contará con la ayuda de Tilly Bradshaw, una analista un tanto asocial incapaz de filtrar sus pensamientos pero brillante en su trabajo. 

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El autor deja clara la hegemonía de Poe como protagonista. Es quien maneja los tiempos y marca el ritmo de la investigación. La narración sigue el hilo de sus pensamientos y conocemos las pistas al tiempo que lo hace él. Esto nos permite hacer nuestras propias teorías sobre los asesinatos y su autoría. Aunque es cierto que no será hasta que no esté bien avanzada la historia que dispongamos de algún hilo del que tirar.

Esta novela, ganadora del CWA Gold Dagger al mejor thriller de 2019, mantiene la tensión durante toda la trama. No hay uno, sino varios giros antes del final y en su mayoría son sorprendentes e inesperados. Si bien personalmente me había hecho una idea bastante acertada de la autoría de los crímenes a medio camino, es cierto que me ha sorprendido y gustado el desenlace. Poe me parece un personaje muy sólido y con mucho que ofrecer. Su estilo sobrio e incluso amargo por momentos, no es plano y está desarrollado con habilidad por parte del autor. Además, esconde muchos secretos y actitudes que lo acercan al lector y lo humanizan. La presencia de Bradshaw, como contrapunto, es muy interesante y más allá de que su labor profesional sea decisiva para la resolución del caso, ella como personaje es esencial para que no se nos atragante el protagonista por exceso de omnipresencia narrativa. La relación entre ambos os encantará.

El show de las marionetas es un paso más allá en el thriller convencional. Profundiza en los personajes y ofrece un criminal digno, con una gran historia de fondo que descubrir. Además tiene como maestro de ceremonias un protagonista intenso y con carácter que os mantendrá atados a las páginas hasta que se resuelva el caso.

"Siempre has dicho que sigues las pruebas hasta donde te lleven, sea donde sea. Pero ahora te pregunto: si te doy las pruebas, ¿te asegurarás de que salgan a la luz? ¿Le contarás al mundo nuestra historia, Poe?"
M. W. Craven, El show de las marionetas

M. W. Craven nació en Carlisle pero creció en Newcastle. Y aunque se unió al ejército a los dieciséis años y pasó los diez siguientes viajando por el mundo, afirma que no imagina una vida mejor que la de ganarse la vida escribiendo y ahora se dedica a la escritura plenamente tras haber estudiado trabajo social especializado en criminología. El Show de las marionetas pretende ser el inicio de una serie de novelas protagonizadas por Washington Poe.

Quiero agradecer a Babelio y a Roca Editorial que me hayan hecho llegar este ejemplar mucho antes de su puesta a la venta y os animo a leer las primeras páginas, que muy pronto estarán disponibles aquí. 

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lunes, 23 de diciembre de 2019

LA DEPENDIENTA (Sayaka Murata)


Hacía mucho tiempo que le tenía el ojo echado a este libro. Me llamó la atención por la sencillez de su edición y por la historia que avanza en la contraportada. Sin saber nada de ella, quería conocer a Keiko desde que leí su nombre en la sinopsis. Y después de conocerla en profundidad, me alegro de que hayamos coincidido.

A sus 36 años, Keiko trabaja por horas en una konbini, una tienda 24h de Tokio. Si bien no es común que las mujeres de su edad lo hagan a no ser que estén casadas (que no es el caso), ella no tiene intención de dejar este trabajo que mantiene a raya su estabilidad emocional. Las rutinas, las acciones y comportamientos controlados por el manual del establecimiento y sobre todo la amalgama de sonidos familiares, hacen que Keiko se sienta segura, cómoda.

"Yo solo pensaba en volver a la tienda cuanto antes. Allí las cosas no eran tan complicadas, lo más importante era que todos los empleados fuéramos a la una."
Sayaka Murata, La dependienta


Desde niña Keiko aprendió a comprender que no era como el resto de la gente. No era capaz de relacionarse de un modo normal con las niñas de su edad y con el paso del tiempo se fue alejando de todos hasta que se convirtió en una persona solitaria y perdida incapaz de encontrar su lugar en ese enorme puzle que conforma la sociedad

"A medida que fui creciendo, mi silencio empezó a preocuparles. Pero para mí era la mejor opción, la forma más racional de sobrevivir."
Sayaka Murata, La dependienta

Cuando empezó a trabajar en la tienda, Keiko sintió muy rápido que había encontrado su lugar. No tenía que esforzarse por buscarse una identidad ni encajar. Sencillamente, tenía que seguir el manual que le indicaba qué decir y cómo actuar en todas las situaciones posibles dentro de aquel pequeño y predecible universo que conformaba la konbini

Pero la presión social no es algo que desaparezca sin más con el paso del tiempo. Al contrario. Keiko ya tiene edad para formar una familia. De hecho, a los ojos de su familia, amigos y compañeros de trabajo, ella debería estar ya casada y disponer de un trabajo estable muy distinto al de la tienda. Y aunque para Keiko nada de esto sea una necesidad, no puede evitar preguntarse cómo podría poner remedio a los incómodos comentarios de las personas que la rodean.

"-El pasatiempo favorito de las personas normales es juzgar a las que no lo son."
Sayaka Murata, La dependienta


La dependienta ha resultado ser una experiencia lectora de las que desintoxican y a la vez dan mucho que pensar. Echaba de menos este tipo de historias, fresca, inteligente y altamente inflamable, porque enciende, sin que te des cuenta, una mecha que está siempre escondida en lo más profundo de nosotros y que hace que nos cuestionemos muchas cosas.

Confieso haber devorado este libro en dos ratos. No podía dejarlo y me fui dejando llevar por la corriente de Keiko. La autora consigue con un lenguaje sencillo y directo que nos sumerjamos hasta el fondo de una cultura y unas costumbres que, a la vez de quedarnos muy lejos, en demasiadas ocasiones nos resultan cercanas. La presión social hacia las mujeres solteras en la actualidad es más o menos intensa dependiendo de dónde proceda la voz que la narre, pero el trasfondo vital de la historia de Keiko resultará familiar a quienes en algún momento han sentido o sienten que no encajan en el rompecabezas del que, se supone, formamos parte todos. No he podido evitar acordarme de Eleanor Oliphant en muchas ocasiones aunque, por supuesto, las diferencias son muchas porque están muy alejadas culturalmente.  

Llegado este punto, no puedo hacer más que recomendar su lectura. Al ritmo que nos marca; calmado pero continuo en una narración casi sin pausas. Podéis encontrar las primeras páginas aquí.

Quiero agradecer a Babelio y a Duomo Ediciones el haberme hecho llegar este ejemplar habiéndome permitido así incorporar a Keiko en mi puñado de personajes literarios favoritos.

Sayaka Murata (Japón, 1979) fue nombrada Mujer del año en 2016 por Vogue. Es gracias al prestigioso premio japonés Akutagawa que esta historia ha trascendido al mercado internacional dando a conocer la pluma de esta autora en todo el mundo.