miércoles, 8 de mayo de 2019

LA NOVIA PERFECTA (Karen Hamilton)


"Una cosa que he descubierto sobre el sentimiento de culpa es que hay días en que puedes vivir con él. Otros te golpea sin previo aviso, como el dolor, y te quema con una sensación ácida que te consume por entero. Y lo peor de todo es que no puedes hacer nada para aplacarlo. 
Un error es algo que no puede cambiarse. Jamás. Es algo que serpentea dentro de ti, que se convierte en un objeto que llevas incrustado, una parte de ti mala, podrida y asfixiante."
Karen Hamilton, La novia perfecta

Karen Hamilton ha elaborado una trama cuyo combustible principal es la obsesión. Una obsesión que Juliette va anidando dentro de ella y crece sin descanso a medida que un fracaso tras otro y los resultados que no desea a situaciones que idealiza se van sucediendo.

Un hecho trágico en el pasado marca como un compás de fondo la vida de Juliette. Aunque parezca un episodio triste sin más, creo que en realidad es lo que la convierte en la persona que termina siendo. Una culpa que arrastra desde la niñez y que rememora constantemente, sin poder evitarlo.

No hace demasiado tiempo que la relación de Juliette y Nate ha terminado. A la vista del lector se presentará como una mujer enamorada capaz de hacer muchas cosas por recuperar al amor de su vida. Una de ellas puede ser conseguir que la admitan como personal de cabina en la misma compañía para la que él es piloto. Un detalle fruto del intento de una mujer desconsolada por recuperar al hombre que quiere, podemos pensar. Poco a poco iremos viendo que los métodos de Juliette van más allá de las acciones inocentes y desesperadas en un momento de fragilidad emocional. 

"En todos mis sueños y pesadillas, lo único que he deseado siempre es tener una máquina del tiempo que me lleve hasta donde pueda rectificar el pasado. Cuando conocí a Bella, creí que se abría ante mí la oportunidad de seguir un camino distinto, que un día podría curarme y hacer el intento de llevar una vida normal aprovechándome de sus éxitos. Lo deseaba tanto que dolía incluso."
Karen Hamilton, La novia perfecta

Juliette no lo ha pasado bien en la infancia. La escuela fue complicada y sus compañeras no hicieron más que aumentar el tormento de una niña empeñada en encajar. Allí será donde ocurra el segundo hecho que a mi juicio marca a la protagonista para siempre. No os voy a contar qué sucedió, porque es algo que se va desgranando muy poco a poco en la trama y no quiero estropearos la sorpresa, pero os puedo adelantar que el pasado de Juliette y su presente están muy bien hilados por la pluma hábil de Karen Hamilton, que os llevará atrás y adelante en el tiempo sin descanso.


Toda la historia está narrada por Juliette en primera persona. Será ella la que vaya alternando recuerdos con hechos presentes y la que irá justificando cada uno de sus pasos según su delirio particular. Para ella, todo tiene un sentido, todo tiene un por qué y las cosas no deben suceder de una forma diferente a como las ha ideado.

"Cuando ella me negó esa posibilidad, el destino me ofreció una segunda oportunidad entregándome a Nate. Él me proporcionó un objetivo, la posibilidad de ser algo distinto a lo que tanto temía ser: una versión hueca de mí misma. Una robot vista desde el exterior."
Karen Hamilton, La novia perfecta

La personalidad de la protagonista me ha provocado una profunda desazón todo el tiempo que ha durado mi lectura. No podía decidir si estaba disfrutando con el personaje o me estaba resultando un tormento. Creo que, pasado un tiempo y habiendo reposado la historia, no puedo hacer más que alabar a la autora porque ha cumplido su propósito. Ha creado un personaje que traspasa las páginas y te genera sentimientos encontrados. La odias, pero quieres ayudarla. Crees que necesita a alguien que la ayude a ver lo que realmente está haciendo y lo extravagante y peligroso de unas acciones que temes que terminen por superarla.

Todo esto que os estoy perfilando aquí irá in crescendo hasta un final en el que todo se desborda y ocurren cosas realmente impactantes. La novia perfecta os gustará si disfrutáis del thriller contemporáneo y sois de los que buscáis personajes fuertes a los que enfrentaros.

Podéis empezar a leer esta historia aquí. 

Karen Hamilton ha empleado todos los conocimientos adquiridos como asistente de vuelo en la elaboración de esta novela. Es evidente en cada una de las descripciones que conoce el entorno y los procesos.



viernes, 12 de abril de 2019

EL INTERCAMBIO (Rebecca Fleet)


En  cuanto se anunció la publicación de esta novela y leí la sinopsis, debo confesar que me sentí atraída por la trama. Lo que no esperaba es que me iba a durar dos noches. Una vez empezado, es imposible dejarlo y cuando irremediablemente tienes que pausar la lectura, no puedes dejar de pensar en cuántos secretos te quedan por descubrir y lo que encontrarás en los siguientes capítulos. 

Esta historia está contada principalmente en dos tiempos y tres voces. El matrimonio de Caroline y Francis hace aguas. Peligra por los constantes altibajos de Francis y una adicción que os dejo descubrir a vosotros y vosotras. Y es cuando la autora nos lleva dos años atrás y nos cuenta de la mano de la propia Caroline, que es una de las narradoras, cómo vivió el momento álgido de la crisis, la desesperación, la impotencia y cómo se debate entre luchar por salvar su familia, permanecer junto a Francis y el pequeño Eddie o tal vez decidirse a romper un matrimonio que de hecho parece no existir ya. 

Además de Caroline, también Francis se convierte en narrador, por lo que podemos adentrarnos de una forma muy precisa en los diferentes puntos de vista de la misma historia

"Me desconcierta mirarla, me pregunto qué significa para mí exactamente. A veces, pienso que es tan preciada para mí que los ojos se me llenan de lágrimas, siento el deseo de protegerla del mundo y no permitir que nadie le haga daño jamás. Otras veces, la verdad es que creo que me importaría una mierda si se muriera."
Rebecca Fleet, El intercambio


Pero como he comentado anteriormente, esta historia se cuenta en dos tiempos. Alterna los capítulos entre ese momento y dos años después, cuando nos encontramos a Caroline y Francis tratando de recomponer las piezas de su relación. Unas vacaciones no parecen mala idea y un intercambio de casas es una opción económica, cómoda y de moda. A cambio de prestar su piso en el centro de Leeds, ellos vivirían unos días en una casa en Chiswick. Dejarían al pequeño Eddie al cuidado de la madre de Caroline y así tendrían unos días para ellos solos. 

Es al entrar en aquella casa cuando algo no encaja en la mente de Caroline. O quizás encaja en exceso. Pequeños detalles esparcidos por una vivienda que carece, por otro lado, de rastros de la personalidad de su habitante. Acogedora, limpia, ordenada... pero desprovista de personalidad. Caroline se encuentra con pequeñas pistas que pasarían desapercibidas para el resto, pero que le recuerdan demasiado a alguien de su pasado. Alguien que ya no está, ni debe estar en su vida. Un capítulo cerrado que se esfuerza por olvidar. 

"No puedo demostrarlo, pero sé que la persona que creó esa contraseña eres tú. Y, en ese caso, estás en mi casa. Mirando mis cosas, tocándolas. Durmiendo en mi cama. Te has vuelto a colar en mi vida."
Rebecca Fleet, El intercambio

Y aquí es donde da comienzo realmente la trama, de la que no os desvelaré nada más para no estropear las sorpresas que esconde. Os encontraréis navegando entre 2015, finales de 2013 y 2014. Además, os contarán la historia Caroline, Francis y la persona con la que hace el intercambio. Avanzaréis poco a poco en una novela que no se caracteriza por un ritmo trepidante, sino por una obsesión cocinada a fuego lento que hará que os devore la curiosidad. 


El intercambio me ha atrapado por muchos motivos. Uno de ellos es por cómo plasma Caroline sus sospechas. Por cómo nos cuenta una historia que trataba de enterrar en lo más profundo de su memoria y por cómo esa historia toma tintes distintos dependiendo de si nos está contando cómo lo vivió o cómo lo ve ahora. Cómo cambia la percepción que tenemos de una persona cuando la miramos de frente a cuando la miramos en perspectiva. 

"Contigo siempre era así. Presumías de ser sumamente directo y claro, pero el verdadero significado de lo que decías subyacía irritantemente en el fondo. Yo pensaba que si prestaba mucha atención, si me concentraba lo suficiente, saltaría a la vista, como un conejo blanco del sombrero de un mago. Pero jamás encontré la agudeza mental para discernirlo, y por lo visto sigo sin hacerlo."
Rebecca Fleet, El intercambio

Aborda un temor latente en todos nosotros de que el pasado regrese teñido de otro color para atormentarnos en el presente. Un hecho, una persona, una situación e incluso un sentimiento se transforma con el paso del tiempo y cuando nos lo volvemos a encontrar, cuando ya lo creíamos olvidado, puede no parecerse demasiado a lo que un día creímos ver. 


El intercambio supone un ejercicio de reflexión sobre cuántas cosas tenemos guardadas en el sótano y cuál de ellas nos aterra más que se escape. Sobre cómo va transcurriendo la vida superponiéndose a esas cosas, como si de esa forma desaparecieran. 

"No soy tonto; lo intuía desde hace tiempo, pero últimamente he ido perdiendo interés y casi todo me importa un bledo, y lo máximo que he pensado en ello ha sido para decidir que difícilmente puede resultar una jodida sorpresa."
Rebecca Fleet, El intercambio

Os recomiendo esta lectura porque además de todo lo mencionado; incluye un giro. Si bien no tiene un final apoteósico, os va a sorprender. Al poco de empezar, os aseguro que vais a querer saber qué esconde Caroline, qué sucedió realmente dos años atrás y por qué no puede contarle a su marido lo que está ocurriendo en su casa.

Puedes empezar a leer esta historia aquí. 



viernes, 29 de marzo de 2019

VOZ (Christina Dalcher)


Quien no haya oído hablar de esta novela quizá sea porque ha estado muy alejado de este planeta los últimos meses. Y aun así, creo que en la Estación Internacional, allá en el espacio, también han estado debatiendo sobre el debut como novelista de Christina Dalcher

Voz es un thriller distópico envuelto en una bruma de mensaje protesta que pretende llamar la atención sobre esas “pequeñas cosas sin importancia” que acaban por hacerse grandes mientras pasan inadvertidas hasta que ya es demasiado tarde para frenarlas. 

"Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada."
Edmund Burke

Se nos presentan unos Estados Unidos del  futuro, pero no pensemos en muchos años hacia delante porque hacen referencia al anterior presidente como “el primer presidente negro”. Creo que este es uno de los recursos de la autora para que no nos desviemos y contemplemos la historia como algo tangible. Ideas radicales sobre conceptos como la pureza, la religión e interpretaciones tergiversadas del papel de la mujer en la historia y en la sociedad, llevan a millones de americanos a sentenciar el futuro de la mitad de la población al permitir con sus votos llegar al poder a los máximos representantes de este movimiento que reduce a la mujer a un mal necesario para la reproducción, el cuidado de los niños y el hogar.

"Si alguien me hubiera dicho que podía cargarme al presidente, el Movimiento Puro y a ese desgraciado de LeBron en una sola semana, no les habría creído. Pero la verdad es que no habría discutido mucho. No habría dicho nada. 
Me he convertido en una mujer de pocas palabras."
Christina Dalcher, Voz

Puede ir más allá Christina Dalcher y arrancar esta historia un año después de que todo se volviera aún más increíble. Aproximadamente un año después de que nuestra protagonista, junto al resto de mujeres del país, fuera obligada a portar un brazalete contador que limita el número de palabras que puede pronunciar a 100 al día. Una palabra más y la descarga la dejará inconsciente.


Soy consciente de lo impactante que resulta la idea de no poder decir más de 100 palabras al día y entiendo que este extremo haya despertado el interés de la comunidad lectora. Pero debo decir que a mí, lo que me ha removido no ha sido solo el hecho de no poder hablar. Ha sido la prohibición de escribir, de leer, de pintar, de cantar, de navegar por internet, de ver películas sin manipular por el gobierno, tomar decisiones de peso en el ámbito familiar, opinar, trabajar… Francamente  creo que este libro no plantea solo la privación de comunicación a las mujeres, sino que reduce su existencia a la mínima expresión prohibiéndoles  “ser”

La historia está contada en primera persona por la neurolingüista Jean McClellan, que junto a su marido, sus tres hijos y su hija, trata de adaptarse a una situación que la abrasa por dentro. Más por la pequeña Sofía que por ella misma. Cuando el hermano del presidente sufre un accidente de esquí y necesitan su colaboración para revertir la grave afasia que padece, se abre un camino que deberá decidir si tiene el coraje de recorrer. Será entonces cuando descubra que tal vez no sepa toda la verdad sobre el proyecto. ¿Y si para dar el paso definitivo en sus propósitos necesitaran algo que solo ella fuera capaz de proporcionarles? 

"No los odio. Me digo a mí misma que no los odio.
Pero a veces sí."
Christina Dalcher, Voz

Voz es una novela de las que arañan por dentro. Quizás es por el hecho de plantear la situación de una forma tan sutilmente realista, desde el punto de vista de alguien que ha ido viendo (más bien no queriendo ver) cómo se transformaba todo a su alrededor. Pequeños e imperceptibles cambios al principio. Intangibles. Unas ideas, unos símbolos, unas palabras que suenan mal… Algunas protestaron, se manifestaron. Pero no fue suficiente. Un torrente imparable había invadido el sistema nervioso que conformaba la sociedad y para cuando algunas despertaron de su letargo, ya era imparable.  Voz escuece porque te hace preguntarte si serás tú una más de ese grupo aletargado que no es capaz de percibir el peligro.  Te hace preguntarte si despertarás tú también de tu letargo cuando sea demasiado tarde.

Empieza a leer esta historia aquí